miércoles, 18 de septiembre de 2013

Trincheras de Ideas ¿SE JUEGA A ROSALINDA LA DERECHA FASCISTA EL 8 DE DICIEMBRE?

Humberto Gómez García
     Son propios de la burguesía, en su afán de maximizar las ganancias, la creación de los juegos de envite y azar, la creación de salas de juego –legales e ilegales, igual da– el apostar por cualquier cosa. Han creado en muchos ciudadanos el afán por el juego, una pasión convertida en pernicioso vicio que ha arruinado a no pocas familias. En la Cuarta República uno de los negocios más lucrativos era el juego en todas sus manifestaciones: casinos, quinos, triple gordo, loterías encubiertas en dádivas sociales, carreras de caballos, reales o imaginarias.
     En la V República no se impuso la ética como correspondía a un proceso humanista cuyos valores están reñidos frontalmente con el vicio del juego y todas sus variantes, el capitalismo criollo, extensión de capitales transnacionales no pocas veces producto del lavado de dinero del narco tráfico, de enormes desfalcos, asaltos etc., logró imponer uno de sus más sucios vicios y anti valores y nunca la mirada vindicadora del gobierno revolucionario ha tocado esos perversos capitales y arrancado el juego de la vida social salvando miles de vidas y familias atrapadas en ese morbo tan destructivo como las drogas.
     La burguesía financiera y otras expresiones y categorías es viciosa del juego, sus politiqueros también lo son y eso que muchos consideramos es una perversión se traslada al campo de la política en su afán de derrocar la revolución bolivariana y a su presidente Nicolás Maduro convierten sus estrategias en apuestas.
¿De qué se trata algo tan ilógico, tan anticientífico?
     La decadencia burguesa, su desplome, su descomposición cuya manifestación más notoria es el odio exacerbado hacia el comandante Chávez, hacia Nicolás Maduro y el proyecto revolucionario. Esa reducción sicológica de su nivel pesamental los desplaza a expresiones primarias como el juego que es una mercancía más.
     Su política principal es derrocar la Revolución. En cada momento estelar así se ha manifestado, pero a raíz del fallecimiento del Comandante Supremo esa neurosis se agudizó y aceleró al nivel de la violencia que conocimos los días 15, 16, 17 y 18 de abril con un intento insurreccional subversivo de la clase media y la burguesía acompañado –como el 11 de abril de 2002de una alta dosis de violencia y terrorismo que costó 11 vidas humanas más la destrucción de centros médicos, bienes del Estado, sedes partidistas, cuyos autores intelectuales –Capriletti, L. López y el directorio de la mudtienen que ser enjuiciados y juzgados.
     Derrotados nuevamente desplazan su estrategia hacia Colombia, Chile, Perú, Miami y desde esos países se tejen diversas formas de agresión a Venezuela afincándose en la posibilidad del asesinato de los líderes de la revolución, el magnicidio del presidente Maduro, del presidente de la AN, Diosdado Cabello y otros líderes que están en la lista negra del crimen imperial y terrorista.
     Ya es un lugar común que los cuerpos de inteligencia apresen a sicarios, paramilitares, bandas de delincuentes que tienen por objetivo crear caos, intentar asesinar al primer mandatario. Igualmente es otro lugar común que periodistas como José Vicente Rangel denuncie planes de magnicidio, de adquisición de aviones por parte de grupos conspiradores y terroristas con base en Colombia. Personajes enemigos de nuestro país y pueblo como el expresidente Uribe, vinculado al paramilitarismo es señalado como el cabecilla de la organización de la conspiración contra el gobierno revolucionario.
     No cesan las denuncias gubernamentales de conspiraciones y siempre, invariablemente, todos los caminos conducen a la oposición violenta, la extrema derecha fascista, la franquicia amarilla primero injusticia, Capriletti, López y toda la vanguardia de la oligarquía, sus cuadros jóvenes de relevo y herederos de las fortunas ¿mal habidas o de dudosa procedencia? familiares. Pero no son los únicos, PI no tiene el monopolio de la maldad, adecos, copeyanos, uneteros, banderúos y otros especímenes apoyan esas locuras.
     Van a las elecciones con un ataque y un discurso despiadado contra el CNE, casi parecido al de antes y durante las elecciones de abril. Si gana el chavismo ya se sabe que es fraude, cantan adelantado. Hasta el momento no hacen campaña electoral municipal de significación, ¿a qué se debe todo esto? Claro ya no tienen a Globoterror como antes.
     A la derecha no le importan las elecciones municipales de diciembre, ese no es su objetivo sino crear las condiciones para, por arte de su taumaturgia política, convertir esas elecciones en un plesbicito que les permita, con la suma de un voto mayoritario opositor, pasar a una segunda fase, es decir, acelerar el proceso de cambio político llamando a un referéndum revocatorio antes de la fecha señalada por la Constitución Bolivariana, es decir, a mitad de período. Con esa presunta “prueba” plesbicitaria la contrarrevolución tendría, suponen, el camino abierto para imponer el ansiado referéndum o la violencia se desataría, con el acompañamiento del paramilitarismo colombolatinoamericano, los aviones artillados y demás arsenal bélico escondido en Colombia, hasta alcanzar una insurrección que dé al traste con el réeeegimen.
     Allí está la apuesta, el jugarse a Rosalinda, es decir, tirar todo el capital político a una sola jugada, a un todo o… todo, porque si pierden, como todo sugiere que va a ocurrir con el repunte que está teniendo la revolución, la estabilización plena que para ese momento va a tener el gobierno revolucionario del presidente Maduro, se van a desbarrancar, implosionarán y veremos éxodos masivos de fascistas de la clase media y oligarcas para Colombia, Miami, Chile, Perú, Honduras…
     No puede hablarse a estas alturas, en un proceso electoral municipal, de repetir los 7 millones de votos del 14-A ocho meses después por considerar que ese es “un capital cautivo”. Las condiciones objetivas, políticas, sociales, económicas del país no son las mismas. La crisis sentimental, de profundo dolor, de orfandad que atacó a muchos revolucionarios y gente sencilla del pueblo y que se creó con la partida del camarada Chávez, ya no existe en lo fundamental. Muchos votos chavistas emigraron por diversas causas a la derecha, ya se puede decir se han recuperado por la acción de las políticas revolucionarias, las ejecutorias de las políticas sociales y la crueldad y maldad con que actuó no sólo Capriletti con su funesta orden de generar el terror y el crimen contra el pueblo chavista aquel 15 de abril sino toda la conducta torpe y malsana posterior.
     La estrategia revolucionaria ha sido ganar tiempo, cerrar las heridas y el dolor o llevarlos en en alma en todo caso con la moral en alto, alzando las banderas victoriosas de la revolución, seguir llevando a la práctica las políticas de inmensos logros que dejó listos para ejecutar el comandante Chávez y que se han ido ejecutando en estos 5 meses de gobierno de Maduro.
     El chavismo se prepara para la victoria municipal en el 90% o más de los municipios del país y eso no es ni retórica ni publicidad, son obras, es la Gran Misión Vivienda Venezuela, la Misión Deporte con la más descollante y rutilante juventud deportista que a cada momento llena de preseas y glorias a la Patria como nunca se había visto. Y paremos de contar que el espacio es corto. Que la derecha siga durmiendo de ese lado, cuando pierda la apuesta y Rosalinda, ya bastante arrugada y envejecida, retorne a su rancho del Country Club en el Este de Caracas, comenzará el desmadre del fascismo criollo.
(10/09/13) (humbertocaracola@gmail.com) (@hgcaracola)

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